abril 16, 2013

Arleth de la Garza 8


Agosto 2..., 2012

Las noches siguen su camino y yo me encuentro con mas seguridad de recorrerlos. ¿Quién diría que mi fe se vería fortalecida por ti? eres el ángel caído que no esperaba pero bien me decían que los caminos de Dios son torcidos y ocultos a sus creaciones, fortaleces mi fe y por ello te agradezco, me abriste los ojos y pude ver lo que siempre estuvo ahí pero no podía ver ¿cómo pagártelo? Mis noches son menos confusas ahora que yo misma se por donde camino. Mis oraciones son para ti, para que tus pasos sean seguros y bien conducidos. No eres una moneda falsa y te pido perdón por dudar de ti, fui tan ciega.

Otro traidor, ¿cuántos mas habrá? pero este vino con algo peor que un cuchillo, vino con veneno para los vástagos, sembró la duda en la mente y alma de ellos en tiempos en que la certeza debería ser completa, pero los vástagos hacen las preguntas correctas ¿cómo confiar en ti si tu no confías en nosotros? ¿que he hecho para que dejes de escuchar mis palabras?  ¿dudas de mi juicio? no lo hagas, no dudes, no desconfíes de mi, que siempre estaré a tu lado como tu mano derecha, te he jurado mi lealtad, he empeñado mi palabra y mis noches por el bien de esta Ciudad... si me pidieras firmas mil contratos mas lo haría, pero cada uno de ellos seria una espina en corazón.  ¿no puedes entenderlo? no dudes de mi, yo no dudo de ti y no lo haré pese a todo lo que desconfíes de mi, seguiré a tu lado si ese es tu deseo.

Ángel caído, mis oraciones están para ti, mis noches lo están, no puedes tomar mas de mi, pues todo de lo he dado.

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