abril 16, 2013

Arleth de la Garza 15


Diciembre 12, 2012

[Anexado a la hoja, por un clip, se encuentra un pedazo de papel con un texto escrito a mano, en letra es diferente a la del resto del diario aunque también es una letra clara y pulcra]

 Nos apagaron la vida un poco antes de enamorarnos de ella // ¡Váyanse a dormir! Dijeron. Y entraron a la habitación en la que solíamos desear un futuro ///

Crecer en la incubadora // Creyeron que dejándonos nada se nos estropearían las manos // Pensaron que dejándonos nada se nos caería la mente // Creyeron que la oscuridad y el silencio serían los padres de nuestro criterio // Así fue. Pero de la oscuridad y el silencio surgen la vida... y los monstruos ///

La puerta sellada, y vigilante, el miedo Cerbero // Nos quitaron el alimento y recurrimos al recuerdo // Ahí donde las cosas duelen más, donde ya no se puede hacer nada más que contemplar // Nos cargaron con el odio de todos los tiempos y de todos los seres // Metralletas, cañones... nos cargaron de culpa lista para ser disparada ///

Nadie más... nunca más // Mecimos a los hijos abandonados de antiguos sueños // Bebimos cicuta en copas de oro // Pensábamos pensar... y así creímos // De la oscuridad aprendimos la mentira // Hay una luz. Decían. Pero los ojos se acostumbraron a la penumbra ///

Todo cae... // Los párpados también ///

-Aki

[Ya en la hoja se lee la escritura del resto del diario]

¿Cómo te atreviste a tocarlo? ¿cómo te atreviste a usar su faz? ¿cómo te atreviste....?

Mi ángel caído, un demonio tomó tu semblante y con él caminó las noches, con él habló a mis oídos, con él me dijo todo lo que deseaba escuchar... bien, casi cedo a sus dulces palabras, casi cedo a la tentación de dejar el camino que Dios ha puesto frente a mi y las obligaciones que este conlleva...

Debo centrar mi mente en lo que soy ahora, todo mi alrededor me lo indica, pero las viejas formas prevalecen, destruir lo que soy y destruir lo que me rodea ese fue mi camino como mortal y ahora es un camino que comienzo a transitar de nueva cuenta del cual debo alejarme.

Pasé la prueba, apenas, pero la pasé... ahora demostraré la fuerza de mis sangre, tropecé y el dolor fue grande, pero la ira es mayor. Osó tocar a mi ángel caído, osó tocarme con sus manos adoradoras de demonios y ahora deberé lavar esa suciedad.

La noche pasada, mi ángel caído, me diste una gran lección, una vez más me guías por estas noches... yo pensé que había dejado atrás a la mortal que fui, pero me encuentro actuando como ella, me encuentro destruyendo lo construido y me encuentro caminando en la dirección opuesta, a la que debería, con el único fin de lastimarme a mi misma. No debería ver las cargas como una obligación impuesta... son la voluntad de Dios actuando en mi como acepté sería cuando se me dio la opción de elegir.

Ya no soy mortal, mis necesidades y prioridades ya trascendieron ¿no es obvio? el que duerme a mi lado es la prueba fehaciente, recordar como sus manos desgarraron mi piel porque así lo deseaba, recordar como mis manos desgarraron su piel, saborear su sangre, su deliciosa sangre... ya no soy una una niña, ya no soy una mortal.

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