noviembre 16, 2008

Queja de madrugada

Para estas alturas ya todos saben q trabajo en la noche en un call center y bla, bla, bla... en términos generales es un trabajo bastante tranquilo y hasta cierto punto aburrido (ya se, películas, Internet, libros, tareas, etc... pueden hacer más llevadera esta situación) pero cuando algo pasa, pasa en serio y hay q despertar a mucha gente a deshoras de la noche y eso se acentúa cuando es puente (para aquellos no identificados con el término, puente: cuando un día feriado se junta a un fin de semana y ¡zaz! tres día de descanso, para el trabajador con horario normal) así q alas 3:00a.m. inició todo, el maldito edificio q vigilo como prioridad, tiene la feliz ocurrencia de tener La Falla (sí, con mayúscula, pues son equipos de unos cuantos cientos de millones de dolares), yo ingenuamente hice lo q se debe hacer: esperar unos minutos esperando q la falla se arreglase solo (como ya ha ocurrido), viendo q eso no sucedió llamé al edificio para q empezaran a ver la causa del problema y empecé a llamar a los ingenieros y técnicos. Para mi mala fortuna en el edificios los vigilantes no más no daban una con la transferencia de una llamada al personal de mantenimiento y ninguno de los señores a los q llamé para q hicieran su trabajo se dignaron a responder... así pasaron 40 min. cuando la supervisora del edificio me contestó (solo 3min. después de mi llamada a su nextel); todo se arregló sin contratiempos casi dos horas después de q la falla iniciara, pero la frase de la noche (y con mucho cariño a la supervisora) fue q yo entendiera q es puente y es de madrugada y bla, bla... carajo, sí no están dispuestos a ser despertados a las 3a.m. por una verdadera emergencia: no acepten el puesto. Claro q tendré q escribir un correo relatando los pormenores del problema, pero tal vez sería más divertido solo enviar un link q diga: para conocer el proceso de lo ocurrido el día domingo a las 03:00hrs. favor de pinchar el sig. enlace y leer la entrada "Queja de madrugada"; de esta forma al menos me ahorro la pena de sufrir de nuevo por las pendejadas de la falta comunicación.

Amo mi empresa.

A este maldito enojo se le sumo q en la madrugada hizo un frío de los mil demonios y de nada sirvió un moka, unas galletas y una cobija: yo seguía con frío