diciembre 19, 2008

No te enojes... desquitate

Cuando yo era pequeña solia ser una buena persona (no es que yo no lo sea, solo que ya no lo soy tanto) y me dejaba de todas mis compañeras del la escuela ( a estas alturas deberan saber que asistí a un colegio de religiosas y de puras mujeres, tal vez algún día les diga cual) y el dejarme duro algunos años (unos 7) la cosa es que para tercero de secundaria yo me empezaba a cansar de que la gente fuese mala onda, pero como yo era una niña buena no encontraba razón para hacerles algo... pero el destino me quiere y mucho y me pone las cosas fáciles al llegar a cierto punto de mi vida. Un día que por no se que razón me quedé a deshoras en el colegio (ya saben a esas horas en que solo l@s deportistas están) y la niña que desde que entré la colegio me molestó también estaba, tampoco se como consiguió un yogurth de zarzamora y tampoco recuerdo como se le ocurrió que yo me veria bien con ese yogurth sobre el cabello, así de pronto vi cubierto con el lacteo producto a mi cabello y la mitad del uniforme. Aquí era una indicación: odio que me tocquen el cabello, o al menos en esos años el hecho de que alguien lo hiciera me ponia de verdadero mal humor, en fin así que esta compañerita se metió con lo que yo más cuidaba de mi y ese fue el momento en que todo se fue el hoyo: me iba a vengar, clao que lo haría e iba a ser una gran venganza.

Esa tarde llegue a casa, me bañé, metí a lavar el jumper, practique mis 40min. de piano, hice la tarea de Corte y Confeción e inicié mi venganza, y así inició:

-Mamá, el bote vacio que tienes de vitaminas ¿lo vas a usar?
-¿Que bote?
-El blanco chico de etiqueta blanc con letras naranjas.
-No, no lo voy a usar ¿por?
-Lo necesito para algo de la escuela.
-O.K. usalo


Obvio, no sospecharia que el uso sería una venganza, yo era una niña buena.

En fintomé el bote y una taza de cerámica y me puse a sacar cuento polvo encontré en la cocina: sal, azucar, colorante/saborizante natural de granada, grenetina, consomé de pollo, chocolate, leche, pimienta y otros que jamás supe que fueron, tomé una cucharada cafetera de cada uno de ellos y lo heché en la taza y como si fuera mortero empecé a mezclar los ingredientes, ya que quedaron mas o menos homogeneos y la mezcla tenia un color rojizo claro que vacie en el bote de vitaminas, lo cerré, lo metí a la mochila y me fui a dormir, no recuerdo que soñ, pero se que fue agradable.

Al día sigiente en la escuela yo tenía miedo, nunca había hecho nada malo y me daba miedo, me parecia que el bote gritaba para ser descubierto, pero no fue así. El dia transcurrió y llegamos al final de clases, mi plan era voltear el bote en la cabeza de la chica en cuestión, pero a la hora de la salida y fuera de la escuela, ahí no me podían acusar de nada. Pero surgia un problema, era posible que esta chica se fuera conmigo pues las madres estaban organizadas para rolarse el recogernos a ella, a mi y a otra chica, ese día tocaba que la mamá de la otra chica os recogiera y si la bully iria con nostros mi plan se iria al demonio.

Yo:
-¿oye E. nos te vas a venir con nosotras?
E:
-no, no lo creo... de lo de ayer sin recentimientos ¿verdad?
Yo:
-no te preocupes, no pasó nada.
E:
-que bueno, pensé que ibas a llorar como siempre, pero te lo tomaste bien... ya eres una niña grande
Yo:
-Jeje (si claro), lo pasado, pasado.


Con eso en mente salimos del colegio pues ella iba por algo de comida, se adelantó un poco y yo saqué el frasquito, lo destapé muy neviosa y caminé mas rápido hatsta que estuve atras de ella y entonces ¡ZAZ! le vacié toda la mezcla en la cabeza, E. me volteo a ver

E:
-¿wey que te pasa?
Yo:
-pues que ya soy "niña grande", no seas chillona, ni te pasó nada... adios, me están esperando.


Salí corriendo, subí al auto y todo el día estuve con una gran sonrisa.

Ahora les voy a decir por que el colorante y la grenetina eran imporantes: gelatina, sip, al bañarse usaria agua calinete y activaria la mezcla, muajajajaja, tendria una linda gelatina de grosella en la cabellera (todo lo demás se disolveria un poco, pero algo quedaria, los polvos no se caen tan fácil)

Ese fue mi primer gran acto de maldad y cuando prové por primera vez el sabor de la venganza, mujajajaja... que mala que soy.

1 comentario:

Oderfla dijo...

Sí que eres mala, sí. Yo nunca hice nada semejante, que recuerde. Venganza fría y calculada, nada menos. Quizás es una actitud esencialmente femenina. O quizás tanto colegio de monjas no sienta bien. O quizás el raro soy yo.

Sí, posiblemente sea lo último ;)